Cada mañana, mientras muchas ciudades apenas comienzan a moverse, miles de tenderos en Colombia ya han abierto las puertas de sus negocios. Organizan productos, revisan inventarios, reciben proveedores, atienden a sus primeros clientes y se preparan para una nueva jornada.

Detrás de cada tienda de barrio existe una historia de esfuerzo, constancia, cercanía y, en la mayoría de los casos, el sustento de una familia.

Por eso, conmemorar el Día Nacional del Tendero en agosto es mucho más que celebrar una actividad comercial, es reconocer a quienes durante décadas han sido protagonistas de la economía popular colombiana.

La tienda que conocemos también es una empresa

A veces hablamos de las tiendas de barrio como pequeños negocios. Sin embargo, su impacto está lejos de ser pequeño. De acuerdo con la Encuesta de Micronegocios del DANE, en 2024 Colombia contaba con aproximadamente 540.233 micronegocios entre panaderías y tiendas de barrio.

Son cifras que reflejan una realidad que vemos todos los días en nuestros barrios: detrás de un mostrador hay empresarios tomando decisiones sobre compras, precios, inventarios, flujo de caja, proveedores y clientes.

FENALCO también señala que los formatos tradicionales representan cerca del 48 % de las ventas de productos de consumo masivo en Colombia. Su fortaleza está en algo que difícilmente puede reemplazarse: la cercanía, el conocimiento de sus clientes, la atención personalizada y la confianza construida durante años.

La tienda no solamente vende, la tienda conecta, es ese lugar donde sabemos quién nos atiende, donde muchas veces nos llaman por nuestro nombre y donde las relaciones trascienden una transacción, y precisamente por eso ocupa un lugar fundamental dentro de la economía popular.

Tecnología que entienda la realidad del tendero

Durante años se habló de transformación digital pensando principalmente en grandes compañías. Hoy, entendemos que la tecnología también debe estar al alcance de quien abre su negocio todos los días en un barrio, administra personalmente sus recursos y necesita herramientas sencillas que le permitan tomar mejores decisiones.

Pero digitalizar no significa llenar un negocio de tecnología, significa utilizarla para solucionar problemas reales, saber qué productos se están vendiendo, tener mayor control del inventario, organizar mejor las cuentas, conocer el comportamiento del negocio, ahorrar tiempo en algunas tareas para poder dedicarlo a lo más importante: hacer crecer la empresa y atender a sus clientes.

En On Off hemos entendido que acompañar la economía popular implica, comprenderla. Por eso nació Tiendas On, una de las marcas que hacen parte de nuestro ecosistema digital y que busca acercar herramientas tecnológicas a los comercios de barrio, facilitando procesos cotidianos y generando información que pueda ayudarles a administrar y fortalecer sus negocios.

No buscamos cambiar aquello que hace especial a una tienda, todo lo contrario, queremos que la tecnología ayude a fortalecerlo, porque ningún desarrollo tecnológico puede reemplazar la confianza entre un tendero y su cliente, el conocimiento que tiene de su comunidad o esa conversación cotidiana que convierte una tienda en un punto de encuentro del barrio.

Fortalecer al tendero es fortalecer el territorio

Cuando una tienda crece, sus efectos van mucho más allá de sus cuatro paredes, se mueve la cadena de proveedores, se generan ingresos para una familia, circula dinero dentro del barrio, se crean oportunidades, se fortalece una comunidad.

Esa es una de las razones por las que desde On Off creemos profundamente en el potencial de la economía popular y en la necesidad de construir soluciones desde su realidad, no desde supuestos.

Durante estos años hemos tenido la oportunidad de acercarnos a miles de comerciantes y algo hemos aprendido: detrás de cada negocio existen conocimientos, sueños, dificultades y una enorme capacidad para salir adelante; nuestra tarea desde la tecnología es escuchar primero y desarrollar después.

Gracias por mantener encendidos nuestros barrios

En este Día Nacional del Tendero queremos reconocer a quienes todos los días levantan la persiana de su negocio y siguen creyendo en él; a quienes conocen a sus clientes; a quienes han aprendido a administrar comprando, vendiendo y haciendo cuentas durante años; a quienes se han atrevido a incorporar nuevas herramientas y también a quienes todavía están dando sus primeros pasos hacia la digitalización.

El futuro de la economía popular no se construye reemplazando aquello que durante años ha funcionado, se construye sumando nuevas oportunidades.

Desde On Off y Tiendas On seguiremos trabajando para que la tecnología sea cada vez más cercana, sencilla y útil para quienes mueven nuestros barrios y nuestra economía, porque detrás de cada tienda hay mucho más que una venta, hay una familia, un sueño, una comunidad y una parte fundamental del país que todos los días sigue adelante.

¡Día Nacional del Tendero!

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