Lo que no ves desde la bodega te está costando dinero todos los días.
Por: Fernando Aristizábal Zuluaga, CEO de On Off
Hay un momento exacto en que la operación logística entra en zona de silencio. No es un fallo técnico ni un error humano aislado. Es algo más profundo, más estructural: el instante en que el vehículo sale de la bodega y desaparece del radar de quien tomó la decisión de enviarlo.
Desde ese momento, el conductor es el único dueño de la ruta. Decide cuándo parar, por dónde ir, cuánto tiempo tomar en cada punto. Y la empresa, con toda su planeación, sus planillas y sus reuniones de coordinación, queda ciega.
Ese es el punto ciego de la logística. Y está costando mucho más de lo que parece.
| 15,6% | 23,4% | 101M km |
| de cada $100 facturados se va en logística según la Encuesta Nacional Logística 2024. | de empresas colombianas usa rastreo y seguimiento de pedidos — el resto opera a ciegas. | recorridos en última milla en Colombia durante 2025, un +212% frente al año anterior |
Fuentes: DNP – Encuesta Nacional Logística 2024¹ · DispatchTrack Colombia 2025²

La ilusión del control
Muchos gerentes logísticos creen que planear bien es suficiente. Se diseña la ruta, se asignan los pedidos, se entrega el manifiesto al conductor y se espera el reporte al final del día. La operación “fluye”.
Pero entre la salida y el regreso hay horas enteras sin datos. Paradas no registradas. Desvíos que nadie autorizó. Tiempos muertos que se normalizaron hace tanto que ya nadie los cuestiona. Combustible consumido en rutas que nadie optimizó. Entregas que se marcan como “fallidas” por razones que no se documentan.
“La logística está entrando en un ciclo en el que la eficiencia deja de ser una ventaja competitiva y se convierte en un requisito mínimo para sobrevivir.” — Portafolio Colombia, enero 2026³
El problema no es que existan imprevistos. Los imprevistos son parte de cualquier operación en calle. El problema es que, sin visibilidad, la empresa no puede distinguir un imprevisto legítimo de una ineficiencia crónica. Esa diferencia, acumulada semana tras semana, representa pérdidas silenciosas que nunca aparecen en un solo informe, pero sí en el estado de resultados.
Lo que pasa cuando nadie mira
No es una acusación a los conductores. Es una descripción del sistema: cuando no hay trazabilidad, los comportamientos se adaptan al vacío de control. Y así aparecen patrones que se repiten en operaciones de todos los tamaños y sectores.
Rutas que se alargan sin justificación. No porque el conductor sea deshonesto, sino porque aprendió que la ruta más corta no siempre es la más cómoda, o porque nadie le dijo que había una opción mejor. Sin datos históricos, sin comparación, sin retroalimentación, la ruta ineficiente se convierte en la ruta estándar.⁴
Tiempos de ocio que se invisibilizan. Una parada de 40 minutos en un punto intermedio puede tener docenas de justificaciones razonables. Pero si nadie la registra, si nunca aparece en un reporte, nunca se puede analizar si fue necesaria o si fue tiempo perdido.
Desvíos que no se reportan. Algunos son inevitables: cierre de vía, tráfico imprevisto, cliente que no estaba. Pero otros son hábitos construidos sobre la ausencia de monitoreo. La diferencia entre uno y otro solo se puede establecer si existe trazabilidad.⁵
Combustible consumido en kilómetros que nadie pidió. Cada kilómetro adicional por una ruta no optimizada tiene un costo directo y mensurable. En una operación con decenas de vehículos, ese costo puede representar millones al año que simplemente se asumen como “el costo de operar”.
“La visibilidad predictiva permite identificar posibles retrasos, desvíos de ruta y sobrecostos antes de que se materialicen. En un entorno con mayor congestión urbana, contar con información oportuna se vuelve un componente central de la gestión logística.” — Portafolio Colombia, enero 2026³
El costo de lo que no se mide
En la logística moderna, lo más caro no siempre es lo que aparece en la factura. Lo más caro es lo que no se detecta a tiempo. Una entrega fallida que no se documenta bien genera un segundo intento con costo doble. Una ruta mal diseñada que se repite 30 días al mes multiplica su ineficiencia por 30. Un conductor que sistemáticamente subutiliza su capacidad de carga nunca es corregido porque nadie tiene el dato.
La suma de estas pequeñas ineficiencias es lo que diferencia a una operación rentable de una que trabaja mucho y gana poco. Y la causa no suele estar en el volumen de pedidos, ni en el número de vehículos, ni en la capacidad del equipo. Está en la falta de información en el momento en que se necesita.⁶
El mercado que crece sin visibilidad suficiente
El contexto lo hace aún más urgente. Colombia gestionó en 2025 una entrega cada 5,1 segundos, recorriendo más de 101 millones de kilómetros en operaciones de última milla — un crecimiento del 212% frente al año anterior.² El sector logístico y de transporte representa más de 70 billones de pesos anuales en el PIB colombiano.⁷ Y aunque el costo logístico bajó al 15,6% de las ventas según la ENL 2024, sigue siendo casi el doble del promedio de países de la OCDE.¹ La presión sobre la operación en calle no va a disminuir: va a aumentar.
Y en ese contexto, operar sin visibilidad no es solo ineficiente. Es insostenible. Cada pedido adicional que entra al sistema sin una operación controlada es un problema más difícil de resolver, no más fácil.
De la ceguera al control real
La solución no pasa por contratar más supervisores ni por llenar de reuniones el día del coordinador. Pasa por cerrar el punto ciego con tecnología: visibilidad en tiempo real, trazabilidad de cada evento en ruta, alertas ante desviaciones, y la posibilidad de replantear la operación mientras aún hay tiempo de actuar.
Una operación que puede verse en tiempo real es una operación que puede mejorarse. Y una operación que puede mejorarse continuamente es la que diferencia a las empresas que escalan de las que simplemente sobreviven.
El paquete ya salió de la bodega. La pregunta es: ¿sabes exactamente dónde está, por qué está ahí y si está cumpliendo el plan?
Sobre Rutas ON
Rutas ON es la plataforma que permite planificar, ejecutar y controlar la operación logística en calle, con visibilidad en tiempo real y enfoque en eficiencia. Una torre de control para las empresas que necesitan tomar decisiones en movimiento, no solo hacer seguimiento.